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16Ago

Encontradas tumbas que se remontan a los tiempos en que el Sahara era un vergel

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Cráneo oscuro, izquierda: El cráneo de este hombre maduro kiffio se encontró en el cementerio de Gobero. Cráneo claro, derecha: Este hombre tenerio famlleció en la flor de la vida, aproximadamente a los 18 años. (Imange: Mike Hettwer, cortesía Project Exploration).

Las sepulturas, que son las más grandes de esa época en el Sahara, han sido datadas con más de 10.000 años de antigüedad. Están situadas en el estado africano de Níger. Los investigadores liderados por Paul Sereno de la Universidad de Chicago buscaban dinosaurios, cuando realizaron el descubrimiento del lugar, que fue descrito en la revista online PLoS ONE.

Según informes, datos sobre la excavación también serán publicados en la revista  “National Geographic”, en su edición de septiembre. Aunque podemos leer online un interesante artículo ampliado de esta noticia (en inglés).

En aquellos tiempos, aquella zona del Sahara aún era verde. Las tumbas corresponden a dos poblaciones que se asentaban junto a un gran lago, que tienen una diferencia en el tiempo de unos 1.000 años. “Hacia donde uno se dirigía había huesos y animales, que no viven en el desierto”, indicó Paul Sereno. “Me quedó claro que estábamos en el Sahara verde”. Los investigadores abrieron un total de 200 tumbas.

Descubrieron mandíbulas con dentaduras casi completas, una pequeña mano con sus metatarsos intactos, añicos, perlas y herramientas hechas en piedra. El lugar donde se produjo el descubrimiento estaba inalterado, aparentemente nunca llegó nadie hasta allí.

Luego del reconocimiento los científicos determinaron que el poblamiento más antiguo estaba compuesto sobre todo de cazadores que ocuparon el Sahara en su momento de máxima humedad, hace aproximadamente entre 10.000 y 8.000 años. Estos primeros pobladores, que han sido bautizados con el nombre de “kiffios” tenían una estatura importante (entre 1,80 y 2 metros), capturaban animales salvajes y cazaban percas con sus lanzas.

Hace entre 7.000 y 4.500 años vivió en la región otra población, que se presume que cazaba, pescaba y criaba animales. En sus tumbas los científicos hallaron frecuentemente joyas. El esqueleto de una niña por ejemplo llevaba un brazalete, tallado sobre el diente de un hipopótamo.

“A primera vista es difícil imaginarse cómo dos grupos tan diferentes dieron sepultura a sus muertos en el mismo sitio”, señaló Chris Stojanowski, bioarqueólogo de la Universidad del Estado de Arizona.

“El misterio más grande radica en cómo lograron hacerlo sin haber deteriorado una sola tumba”, agregó. Hace 8.000 años comenzó gradualmente un período de sequía: El lago poco a poco fue desapareciendo y el sitio dejó de utilizarse.

En una tumba de la población más reciente en el tiempo, los científicos encontraron el cuerpo de una mujer, recostado sobre un lado y vuelto hacia el esqueleto de dos niños. Los brazos de los niños están tendidos hacia la mujer, las manos de la mujer muerta los encierran en las suyas. Los científicos descubrieron polen, lo que hace probable que los cadáveres estuvieran dispuestos sobre un lecho de flores.

Categorías: Arqueologia, geología

Sábado, Agosto 16th, 2008 a las 11:23 y ha sido archivado en la categoría Arqueologia, geología . Puedes seguir cualquiera de las respuestas a esta entrada adhiriéndote a este feed RSS 2.0. Puedes envíar una respuesta , o hacer trackback desde tu propio sitio.

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